De traductor médico a aprendiz de cibernauta
«Lönnrot
exploró la casa. Por antecomedores y galerías salió a patios iguales y
repetidas veces al mismo patio. Subió por escaleras polvorientas a antecámaras
circulares; infinitamente se multiplicó en espejos opuestos; se cansó
de abrir o entreabrir ventanas que le revelaban, afuera, el mismo desolado
jardín desde varias alturas y varios ángulos.»
J.
L. Borges. La muerte y
la brújula,
Emecé Editores, Buenos Aires, 1999.
A nuevos tiempos, nuevas costumbres
Los más memoriosos de entre nosotros recordarán quizá la época en que
el traductor médico solía desempeñar su trabajo provisto únicamente de su pluma
o de su máquina de escribir y pasaba horas empapándose del contenido de los
libros de texto disponibles, muchas veces escritos en otro idioma, para poder
traducir con mediano acierto. A ello se sumaba la escasa disponibilidad de
diccionarios especializados monolingües o bilingües que hubieran podido socorrerle
en su quehacer laboral. Con el advenimiento de la informática, la profesión dio un vuelco
radical. Pronto los ordenadores, con sus procesadores de texto, reemplazaron
definitivamente a las máquinas de escribir y no pasó demasiado tiempo hasta que,
de la mano del correo electrónico, tuvimos conocimiento de que existía un medio
para encontrar todo tipo de información: la red de Internet. Internet ha venido
a engrosar la lista de las nuevas herramientas que hoy día asisten al traductor
en el ejercicio de su profesión, que van desde los más modernos procesadores de
texto y los programas de traducción automática o semiautomática, hasta los
programas de recopilación de información y de reconocimiento vocal, pasando por
los diccionarios y los libros de texto en disco compacto (cd-rom). Pero no sólo eso. Precisamente ahora que el mundo se
ha «globalizado», que los plazos de entrega son cada vez más ceñidos y los
clientes más inflexibles, el traductor moderno se ha visto constreñido a
abandonar definitivamente la pluma por el teclado y a permutar muchas de las
horas dedicadas a absorber la sabiduría de los libros por un clic de ratón que,
a modo de varita mágica moderna, le pueda conducir hacia esa suerte de caverna
de Alí Babá de la información que es la red de Internet. No obstante, con independencia de que uno sea un traductor principiante
o veterano, la ley es igual para todos y hay grandes probabilidades de que el
cibernauta lego no encuentre la información que busca, incluso tras varios
intentos. El ciberespacio tiene sus secretos, cuando no sus trampas, y para no
navegar a la deriva ni perder demasiado tiempo, es necesario adquirir y
afianzar los mínimos conocimientos que garanticen el arribo a buen puerto. Si
no, cual lönnrot borgiano, se cansará
de abrir y cerrar ventanas que pondrán al descubierto jardines de atrayente
colorido... en los que entrará reiteradas veces para terminar saliendo con las
manos vacías. Por eso, en aras de evitar naufragios imprevistos, bien vale la pena hacer un buen repaso de los rudimentos necesarios para moverse con mínima soltura en el mundo de Internet. Internet, pasado y presente
Internet es una red constituida por miles de ordenadores y de redes de
ordenadores de todo el mundo.1,2 Puede considerarse como una red de
redes, fruto de un esfuerzo de carácter público, voluntario y mancomunado de
las instituciones enlazadas, que no es propiedad de nadie ni está bajo el
control de ninguna organización.1, 2 Curiosamente, Internet comenzó siendo un sistema de comunicaciones del
Departamento de Defensa de ee.uu.1,3
Sus orígenes remontan al año 1957.1,4 Por entonces, la Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas (urss)
acababa de lanzar al espacio el Sputnik y
ee.uu. no salía de su asombro
ante la noticia que amenazaba barrer de un plumazo la sensación de
invulnerabilidad de que disfrutaba el país desde hacía treinta años, tras la
explosión de la primera bomba atómica.1, 4 De resultas de ese
acontecimiento, una de las primeras decisiones que tomó el Departamento de
Defensa de ee.uu. fue la
creación, en 1958, de la Advanced
Research Projects Agency (arpa)
–hoy día la darpa, Defense Advanced Research Projects Agency
–, con el propósito de dotar a la defensa estadounidense de una tecnología de
vanguardia y de evitar así otras desagradables sorpresas debidas al avance
técnico del enemigo en plena guerra fría.1, 4, 5, 6 Cientos de
científicos se abocaron, pues, a dicha tarea y convirtieron al arpa en un gigantesco cerebro en
efervescencia (think tank) de la
defensa nacional, con un presupuesto que le permitía contratar, además, grupos
de investigadores de otros centros académicos de ee.uu.4 Aunque en un principio el interés de esta
agencia se centró exclusivamente en el espacio, los misiles balísticos y la
vigilancia de los ensayos nucleares, desde el comienzo buscó establecer un
sistema de comunicaciones eficaz entre su base de operaciones y sus
contratistas (sub-contractors), de
preferencia a través de enlaces directos entre distintos ordenadores.4
Con el tiempo, la investigación de vanguardia en el campo de la informática
acabaría siendo el proyecto más importante de la agencia. En torno a los años 1962 y 1963, J. C. R Licklider, que en aquel tiempo
era director de la Information Processing
Technology Office (ipto) del arpa, publicó un memorando histórico
titulado Members and Affiliates of the
Intergalactic Computer Network, en el que expuso su punto de vista sobre la
utilidad de los ordenadores en el intercambio de información entre
investigadores y su visión futurista de que algún día las personas podrían
valerse de este medio para comunicarse y obtener información en línea.1,
4, 6, 7, 8 A la sazón, la red telefónica tradicional empleaba la
tecnología de la conmutación de circuitos, que no era muy adecuada a efectos de
lo que buscaba el arpa –una red
de ordenadores que sirviera de medio de comunicación eficaz, incluso si un
ataque nuclear la hubiera dañado en parte– pues si se destruía una conexión
entre dos centrales importantes o alguna de las centrales quedaba fuera de
servicio, buena parte de las telecomunicaciones de defensa del país podían
quedar inutilizadas.1,8 Si se iba a construir un sistema de enlaces
entre ordenadores que fuera eficaz, éste debía asegurar que la información
llegara a destino, incluso si la red quedaba parcialmente destruida.1
Surgió por entonces la idea de fragmentar la información global en paquetes
independientes, que llegaran a destino por cualquier vía, aun cuando ciertas
líneas telefónicas que enlazaban numerosos ordenadores quedasen fuera de
servicio. Esta nueva tecnología recibió el nombre de «conmutación de paquetes»
(packet-switching), y en el año 1969
la Advanced Research Projects Agency
la incorporó a su deseada red experimental: ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network).1, 6, 7, 8 La red de ARPANET fue la
precursora de Internet.4, 6, 7 Utilizada por instituciones
militares, universidades y contratistas del Departamento de Defensa
estadounidense, su principal función fue, además de la militar, la de facilitar
el intercambio de información entre investigadores.1 En el otoño de
1969, la incipiente ARPANET enlazaba los ordenadores centrales (host, nodes) de cuatro sitios distintos,
la Universidad de California en Los Ángeles, la Universidad de California en
Santa Bárbara, el Instituto de Investigación de Standford en California y la
Universidad de Utah, a los que se añadieron otros organismos o institutos en
los años siguientes (gubernamentales, de investigación académica, industriales).6,
7, 8, 9 Conforme se iban añadiendo otros ordenadores a la red, proseguían los
trabajos para completar el denominado «protocolo de ordenador a ordenador» (host-to-host protocol), que por fin vio
la luz a fines de 1970, momento en que fue bautizado con el nombre de
«protocolo de control de red» (ncp, network control protocol). Un
protocolo es un conjunto de reglas de funcionamiento que rigen el formato y la
sincronización de los mensajes cursados entre dos ordenadores.1, 8, 10
Ambos ordenadores deben tener el mismo protocolo para comprender la información
que se envían entre sí.7, 11, 12 La creación de este protocolo
permitió el desarrollo de las «aplicaciones de red» (network applications) y la primera en ver la luz fue el correo
electrónico (electronic mail o e-mail) en 1972.1, 4, 6, 7 Este
servicio se convirtió rápidamente en algo muy popular.1, 9 Hacia la
misma época, ARPANET hizo su debut en sociedad en la International Computer Communication Conference, en donde
científicos del arpa hicieron una
demostración de su funcionamiento.6, 8 A fines de 1973 el número de
sitios conectados a través de ARPANET ascendía a 37, incluido un enlace vía
satélite de California con Hawaii. Aquel año, el University College de Londres, en Inglaterra, y el Royal Radar Establishment, en Noruega,
se transformaron en los primeros nodos internacionales de ARPANET.8, 13
Además de esta red pionera de conmutación de paquetes, pronto
aparecieron otras redes independientes y distintas y, con ellas, la necesidad
de disponer de un protocolo que, además de permitir la comunicación de un
ordenador con otro (host-to-host),
posibilitara la comunicación entre redes diferentes.1, 4, 6, 8 En
1974, Robert Kahn, que había participado en el desarrollo de ARPANET, y Vinton
G. Cerf, un experto en ordenadores, presentaron un lenguaje común, mucho mejor
y más sofisticado que el ncp de
ARPANET, que podía satisfacer las necesidades de una red de arquitectura
abierta, es decir, de una red a la que pudieran añadirse otras radicalmente
diferentes: el protocolo de control de transmisión/protocolo Internet (tcp/ip, transmission control protocol/Internet protocol).1, 2, 4, 6,
8, 14 No obstante, aún habrían de transcurrir años de modificaciones y de
nuevos diseños antes de que fuese universalmente adoptado.4, 8 Pese
a la creación ese mismo año en Standford de una versión de ARPANET abierta al
público (Telenet) y de otras redes que le sucedieron (Usenet en 1979, Bitnet en
1981, Eunet en 1982, Earn en 1984 en Europa, etc.), todas ellas dedicadas o
circunscritas a comunidades cerradas de estudiosos e incompatibles entre sí,
ARPANET continuó siendo el elemento principal (backbone) del sistema.4 Internet –la red de redes, se debe escribir con mayúscula para
distinguirla de la otra «internet» (con «i» minúscula), que es un conjunto de
redes conectadas entre sí14– nació formalmente a principios de 1983,
cuando el Departamento de Defensa de Estados Unidos decidió utilizar el
protocolo tcp/ip, ya puesto a
punto, para reemplazar al ncp en
la red de ARPANET.1, 2, 4, 8 La transición del protocolo ncp al tcp/ip se vio acompañada de la escisión en dos del ARPANET
original (probablemente como medida de seguridad en prevención de la expansión de
la red), de modo que una red se reservó para las comunicaciones de carácter
castrense en ee.uu. (Milnet) y la
otra siguió satisfaciendo las necesidades de la investigación, conservando el
mismo nombre que tenía, ARPANET.1, 6, 7, 8, 13 Por entonces, la mayoría
de los usuarios de ARPANET
estaban vinculados con las Universidades y las bibliotecas y los catálogos de
éstas recién comenzaban a colocarse en la red.4, 7 En el decenio de 1980, Internet continuó expandiéndose con la aparición
de la red de área local (lan, local area network) –una red de
ordenadores localizados en un área pequeña, por ejemplo, un mismo edificio, y
que pueden interconectarse con otras lan
por la línea telefónica o por ondas de radio y formar así una red de
área amplia (wan, wide area network)–, y con el advenimiento de los ordenadores personales (pc,
personal computers) y de las estaciones de trabajo (workstations).6, 7, 8, 12 Hacia 1984, como resultado del
crecimiento de Internet, se produjo un cambio de gran importancia en esta red y
su gestión.6 Para facilitar el uso de la red a los usuarios se
asignaron nombres a los ordenadores centrales (hosts) de forma que resultara innecesario recordar sus direcciones
numéricas (en un principio, el número de máquinas era muy pequeño, por lo que
bastaba con tener una simple tabla con todos los ordenadores y sus direcciones
asociadas).6 Eso llevó a la invención del sistema de nombres de
dominio (dns, domain name system),
que resolvía el problema de tener que recordar las direcciones numéricas reales
(ip addresses) de los ordenadores centrales.4, 6, 7, 8 En 1985, la
National
Science Foundation emprendió un programa para extender la red de
Internet a toda la comunidad académica y gubernamental de ee.uu. y aprovechó como punto de partida su propia red, la red
de NSFNET, en la que utilizó el protocolo tcp/ip
de ARPANET.15, 16 Desde sus comienzos, la red de NSFNET fue concebida previendo su expansión, de modo que sirviera asimismo de
eje para el desarrollo de otras redes regionales.16 Y así sucedió: en 1988 a los cinco
superordenadores originales se habían añadido otras siete redes de
investigación (BARRnet, Merit, MIDnet, NCAR, NorthWestNet, SESQUINET,
SURAnet y Westnet).16 La red de ARPANET
no se asimiló a esta nueva red en expansión. Según parece, dejó de existir
entre 1989 y 1990 por falta de presupuesto y de apoyo por parte de la esfera
militar.4, 6, 7, 13, 15 La mayor parte de los ordenadores
universitarios conectados a ARPANET se incorporaron a NSFNET.13 Esta red
continuó expandiéndose entre las instituciones académicas y de investigación
por EE.UU. y el extranjero, principalmente en Canadá y Europa.13 En 1985 se organizó el primer taller (workshop) sobre las posibilidades y las
limitaciones del protocolo tcp/ip
con la finalidad de atraer el interés del sector empresarial y los usuarios
privados.4 En 1987, se creó la primera empresa de servicios basados
en Internet (UUNET).15 Comenzó así la explotación comercial de una
red cada vez más internacional, aunque la fuerza motriz de la expansión de
Internet seguían siendo principalmente el gobierno de ee.uu. y el sector académico.4 Desde el decenio de 1990 Internet no ha cesado de expandirse a un ritmo vertiginoso.15 Hoy día es, por sobre todas las cosas, una gigantesca herramienta de comunicación que ofrece al usuario distintos servicios, entre los que cabe mencionar el correo electrónico (email), los grupos de discusión sobre determinados temas (newsgroups), el acceso a distancia a un ordenador o a una red situados en cualquier parte del mundo (remote access), la multimalla o telaraña mundial (world wide web) y otros servicios tales como gopher, ftp, irc, etc.1, 4, 8 La World Wide Web: su hija prolífica
La telaraña o multimalla mundial –más conocida como «la web»– se ha convertido,
junto con el correo electrónico, en uno de los servicios más populares de
Internet.1 Es posible definirla como un espacio abstracto e
interactivo –el denominado «ciberespacio»–, en donde el usuario puede consultar
archivos, dialogar con otras personas, escuchar música y ver imágenes,
películas, programas o vídeos.3, 7, 17 Surgió en el decenio de 1980
con la necesidad de poner al alcance de todo el mundo, de manera sencilla, la
información que se iba acumulando en aquel entonces, cuando la interconexión de
miles de redes de área local había convertido la red de Internet en un gran
almacén de datos dispersos, no siempre de fácil consulta ni acceso, debido a
que las redes, los formatos (de datos, de disco) y los esquemas de codificación
de caracteres eran incompatibles.17, 18 Se propusieron entonces varias soluciones para salvar
este obstáculo (wais, gopher),
pero ninguna resultó completamente satisfactoria, hasta que en 1989 nació en el
cern un proyecto encabezado por
el físico Tim Berners-Lee, el proyecto www
(World Wide Web, Web o W3), cuya finalidad era buscar una interfaz unificada
para el acceso a la información dispersa.17,18 En palabras de
Berners-Lee: «the goal of the Web was to be a shared information space through
which people (and machines) could communicate».17 Antes de que existiera la www, para encontrar la información
deseada en el cern, uno debía
disponer de uno de varios terminales diferentes conectados a una serie de
ordenadores distintos y se tenía que aprender unos cuantos programas para
acceder a los datos. El principio de distribución universal de la www es que la información, una vez
disponible, se pueda consultar desde cualquier ordenador de un país y que
cualquier persona (autorizada) sólo tenga que utilizar un programa sencillo
para poder acceder a ella. Esto es lo que sucede ahora. En la práctica, la web
se basa en una serie de conceptos básicos. De todos ellos, el más famoso de
todos, pero no el más importante, es el hipertexto. 19 La multimalla mundial funciona merced a un sistema de servidores de
Internet –un servidor es un ordenador que provee diversos servicios a otros
ordenadores conectados a él a través de una red7,20–, que utilizan
un mismo idioma para comunicarse entre sí, denominado «lenguaje de marcas de
hipertexto» (html, hyper text markup language).7,
12, 18, 20 Los archivos escritos en el lenguaje html llevan insertos unos enlaces (links) –el hipertexto (hypertext)–
que, con un par de clics de ratón, nos remiten al archivo, a la imagen, a la
pieza musical o al vídeo conexo.7 Además del lenguaje de marcas de hipertexto, que permite el enlace con
otros archivos y que es lo que ha catapultado a la fama a la telaraña mundial,
Berners-Lee concibió un esquema de dirección única para identificar una «página
web», denominado «identificador uniforme de recursos» (url, uniform resource
locator) y un protocolo de transferencia de hipertexto (http, hypertext transfer protocol), mucho más rápido que el protocolo de
transferencia de archivos (ftp, file transfer protocol) para la
transmisión de datos.17, 20 En sentido estricto, Internet y la multimalla mundial no son la misma cosa. El primero es un sistema electrónico de comunicación entre las personas; la segunda es una manera de procesar y presentar información digital.3 Lo que sucede es que, en la práctica, muchas páginas de Internet están escritas en lenguaje html (o en otro muy parecido), de modo que no faltan quienes confunden los conceptos y se refieren a Internet como si ésta fuera la «web». En realidad, la multimalla mundial –la verdadera «web»– es sólo uno de los servicios de la red de redes, Internet.3, 7, 12 De todos modos, según algunos autores, esta distinción reviste cada vez menos importancia, porque la web ha terminado por dominar la red de Internet.3 El identificador uniforme de recursos o url
El url es un sistema
unificado de direcciones para la identificación de los recursos de Internet
(correo electrónico, grupos de noticias, la web, etc.).20 En la web,
cada página tiene asignada un url
específico. Una «página web» es un archivo u objeto que puede caber en una sola
pantalla u ocupar varias pantallas del ordenador; una sola página web puede
abarcar un artículo entero de una revista electrónica o constituir sólo una
parte de un documento de varias páginas, como, por ejemplo, un capítulo de un
libro electrónico.14, 20, 21 Para llegar a una página web se
necesita una herramienta informática que se conoce con el nombre de «navegador»
(web browser), como el Microsoft
Internet Explorer o el Netscape Navigator.14, 20, 21 Los url están compuestos
de una sucesión de letras separadas por puntos o barras.7,14 Si
tomamos como ejemplo el que conduce a la página de conjugación verbal en el
DRAE, http://dlc.rae.es/verba/index.jsp, veremos que consta de varios
elementos: El primer elemento es el protocolo
de comunicación en uso.7, 20 En este caso es http, el lenguaje utilizado para crear los archivos que
contienen hipertexto, como las páginas web, pero pueden ser otros, por ejemplo,
https (una versión un poco más
segura del http) o ftp.7, 14, 20, 22 Si no se
especifica el protocolo, la mayoría de los navegadores añaden «http» automáticamente.7
Los dos puntos y la doble barra (://) separan el protocolo de lo que
viene después, que es el nombre del dominio
(domain name) propiamente dicho (dlc.rae.es),
en el que se encuentra la información o el recurso buscado (verba/index.jsp).7,
20 Este dominio se desglosa a su vez en tres partes, cada una separada
por un punto, a saber, el subdominio
(dlc), el nombre del sitio web específico (rae) –cada «sitio web» puede comprender
varias páginas web agrupadas en el mismo dominio– y el sufijo o extensión del
dominio (es), también conocido como dominio de alto nivel (tld,
top level domain).7, 20 El
subdominio que figura en las direcciones con mayor frecuencia no es dlc sino www pero junto a este puede haber otros subdominios, incluso
varios a la vez, antes del nombre específico del sitio.7 A semejanza
de lo que sucedía con el nombre del protocolo, si no se indica en el casillero
de búsqueda del navegador, este añadirá automáticamente el subdominio www.7 El dominio de alto
nivel define la categoría del sitio o el país de donde proviene la información.
Por ejemplo, .com designa las
empresas y sitios comerciales; .edu , los organismos docentes; .gov, las organizaciones
gubernamentales;.mil, los organismos
militares;.net , los proveedores de
servicios y los servicios de Internet; .org
, las organizaciones sin fines de lucro; .es,
España; .ar, Argentina; .mx, México, etc. (v. en la tabla 2 el
registro parcial de dominios de alto nivel).7, 22, 23 Al dominio de alto nivel le sigue otra barra (/) que separa el dominio
propiamente dicho de la carpeta donde se encuentra el archivo requerido; en
nuestro ejemplo, el archivo es index.jsp y la carpeta, verba. El
nombre del archivo puede estar precedido por varias carpetas separadas por
barras (verba/xx/index.jsp).7 Nótese que los archivos tienen a su
vez un sufijo que distingue los distintos formatos de presentación: htm o html
(el formato habitual de una página web, es decir, de cualquier página de la
multimalla mundial o www), php, asp
y pdf. Las imágenes pueden aparecer
con los sufijos jpg, gif, jpeg o png.7 En nuestro ejemplo, el sufijo jsp indica que se trata de una página
creada mediante el lenguaje de programación java.
1, 7, 21 Recordemos que detrás del nombre del dominio se esconde la verdadera dirección del recurso en Internet (ip, Internet Protocol address), que es una secuencia codificada de cifras formada por una serie de cuatro números (de 0 a 255) separados por tres puntos, por ejemplo, 132.229.XX.XX. Este sistema de letras/números ocultos equivale a los números telefónicos que los teléfonos modernos pueden memorizar con un nombre de pila.4, 7 Buscadores de información
Si uno conoce el url de
la página que desea visitar, llegar a ella no ofrece mayores dificultades con
la ayuda de los navegadores Microsoft Internet Explorer o Netscape Navigator.
Si no disponemos del url en
cuestión, conviene tener a mano buscadores eficaces que, a modo de potentes
brújulas, nos orienten hacia el sitio adecuado. Existen numerosos buscadores
generales disponibles de forma gratuita en la red (Google,
AltaVista, AllTheWeb –FAST search–, Yahoo!, AOL Search, HotBot, ixQuick, MetaCrawler,
DealTime, MagPortal, Netcraft, Sprinks, About.com, Teoma, Lycos, Oingo, Netscape, Go, Ask Jeeves, Overture –Go To.com–, Direct Hit,
Ask Jeeves, iWon, Inktomi, LookSmart, MSN Search, Open Directory, por citar
sólo algunos), aunque quizás los más utilizados en la actualidad sean los
cuatro primeros. Los motores de búsqueda, como Google y Altavista (crawler-based search engines), operan con la ayuda de al menos tres
elementos: un robot de exploración o recolección (crawler, spider, robot), que recorre la red, almacena los url e indexa las palabras clave y el
texto de cada página que encuentra.21, 24, 25 El robot visita las
páginas web, las lee, y sigue los enlaces a otras páginas del sitio. Luego
regresa a ese sitio de forma periódica y registra los cambios que en él se han
producido.24, 26 Todo lo que el robot encuentra va a parar al segundo
componente del motor de búsqueda, que es el índice (index).24 El índice es una suerte de catálogo que se va
actualizando con cada nueva visita del robot a los sitios ya indexados; a veces
transcurre algún tiempo entre la visita del robot y la indexación.24 El tercer elemento del buscador es su soporte lógico o programa
informático (software).24
Contrariamente a lo que todo el mundo cree, cuando se lanza una búsqueda
específica, los buscadores no escogen la información directamente de Internet,
sino de su base de páginas indexadas con antelación. Realizan entonces un
escrutinio escrupuloso de los millones de páginas almacenadas en busca de los
términos semejantes (matches) a la
palabra o a la expresión que uno ha especificado y las ordenan según un
criterio de mayor a menor pertinencia, observando una serie de normas conocidas
con el nombre de «algoritmo» (algorithm).21,
27 Todos los algoritmos aplican una regla básica de emplazamiento y
frecuencia (location/frequency rule),
de modo que las páginas que contienen el término buscado en el título o en los
primeros párrafos de texto, o las que contienen varias veces ese término,
aparecen en la pantalla antes que otras27. A la receta básica de
emplazamiento y frecuencia cada motor de búsqueda añade sus propios
ingredientes, de modo que ninguno de ellos producirá los mismos resultados.27
En dos palabras: a cada motor de búsqueda, su algoritmo. Además, algunos
buscadores indexan más páginas web y con mayor frecuencia que otros.27
También es posible comunicar a estos buscadores la existencia de una página web
dada (en el caso de Google, desde http://www.google.com/intl/es/addurl.html).
Según el momento de envío y de la exploración, el proceso de indexación del url enviado puede llevar entre una y
cuatro semanas.28 No todos los buscadores disponen del componente automático de
exploración de la red. Los denominados «directorios» o «motores temáticos» (directories, indexes) dependen de los
seres humanos para recopilar las listas sobre la base de la remisión hecha por
los usuarios o por el editor de web.24, 25, 26, 27, 29 Ejemplos de
directorios son Yahoo, Open Directory y LookSmart. En la actualidad, Yahoo, que
algunos consideran la más vasta y antigua guía de recursos recopilados a mano
que existe en Internet, es un motor mixto de exploración, por cuanto, cuando no
halla lo que busca en su propio índice, recurre a Google para encontrar la
información.25 Para comunicarse con estos buscadores es necesario aprender su idioma.
La mayoría utiliza, si no todos, al menos algunos de los operadores lógicos
indicados en el cuadro 1.26, 27, 30 El
internauta debería conocerlos al dedillo a fin de obtener el menor número
posible de páginas irrelevantes como resultado de sus búsquedas.
Buscadores de información general
Google
|
|
AND (operador «Match
all»: todos los términos) |
Se pueden buscar páginas que contengan los términos antepuestos y pospuestos
al operador booleano AND, por ejemplo, una búsqueda por «agua AND destilada»
muestra páginas que contienen las palabras «agua» y «destilada», juntas o
separadas en un mismo texto. En algunos buscadores este operador booleano
equivale al signo más «+» o a la coma «,». Ejemplos de buscadores que lo
utilizan: Altavista (AND), Lycos (AND), AOL Search (AND, el signo más «+»;
usando estos operadores booleanos pueden obtenerse resultados ligeramente
distintos a veces), HotBot. En Google de nada sirve utilizarlo, puesto que este motor de búsqueda
lo añade automáticamente entre las palabras que desea buscar. |
|
OR (operador «Match
any»: cualquiera de los términos) |
Se pueden buscar páginas que contengan cualquiera de los términos antepuestos
o pospuestos al operador booleano OR. Ej.: una búsqueda por «agua OR
destilada» arroja páginas que contengan las palabras «agua» o «destilada»,
pero no necesariamente ambas (juntas o separadas en un mismo texto), de modo
que habrá páginas que recojan sólo la palabra «agua» y otras que contengan
sólo la palabra «destilada». Ejemplos de buscadores que lo utilizan: Google,
Altavista, Lycos, AOL Search (a veces no ofrece más resultados que una
búsqueda realizada con el operador booleano AND, por ejemplo, una búsqueda
por «agua OR destilada» no arroja más resultados que otra por «agua AND
destilada»), HotBot. En Google se utiliza siempre en mayúscula y sólo entre palabras; no
funciona entre distintas frases o expresiones, como, por ejemplo: «agua destilada»
OR «agua bidestilada». |
|
NOT (operador «Exclude
search»: excluir términos) |
Se pueden buscar páginas que contengan el término antepuesto pero no el término pospuesto al operador booleano NOT, por ejemplo, una búsqueda por «agua NOT destilada» arroja páginas que contengan la palabra «agua» pero no la palabra «destilada». En algunos buscadores este booleano equivale al signo menos «-». Ejemplos de buscadores que lo utilizan: Google, Altavista (en este caso debe escribirse «AND NOT»), AOL Search (NOT, el signo menos «-»; curiosamente a veces se obtienen distintos resultados con uno u otro de estos operadores booleanos), HotBot. Google reconoce el signo menos, pero no el operador booleano NOT; el
signo menos debe colocarse pegado al término que se desea excluir, por
ejemplo: «agua –destilada». |
|
NEAR (operador «Close
search»: términos cercanos) |
Se pueden buscar páginas que contengan el término antepuesto cerca
del término pospuesto al operador NEAR, por ejemplo, una búsqueda por «agua
NEAR destilada», arroja páginas donde los términos se encuentren adyacentes o
cerca. Ejemplos de buscadores que lo utilizan: AOL Search (hasta el número
especificado de palabras, por ejemplo, una búsqueda por «agua NEAR/5
destilada» buscará páginas donde la palabra «agua» esté separada de la
palabra «destilada» por un máximo de otras cinco palabras), Altavista (hasta
10 palabras), Lycos (hasta 25 palabras). En Google de nada sirve utilizarlo, pues este motor de búsqueda
ordena los resultados de modo que figuren primero las páginas indexadas en
las que los términos buscados estén más próximos entre sí. |
|
(..) (operador «Nesting»:
anidación) |
Permite realizar búsquedas complejas, por ejemplo, una búsqueda por «agua
AND (destilada OR bidestilada)» buscará páginas que contengan la palabra
«agua» y cualquiera de los adjetivos «destilada» o «bidestilada». Ejemplos de
buscadores que lo utilizan: Altavista., AOL Search. En Google no sirve. |
|
“..” (operador
«Exact match»: frase exacta) |
Permite buscar por frases o expresiones exactas, por ejemplo, una
búsqueda por «agua destilada» buscará sólo las páginas que contengan
exactamente dicha expresión. Ejemplos de buscadores que lo utilizan: Google,
Altavista. En Google sirve sobre todo si se utiliza
el formulario de búsqueda simple; en el formulario de búsqueda avanzada de
Google u otros buscadores, no es necesario añadir comillas. Cuidado: Google
sólo reconoce las comillas inglesas (“ ”) y no las latinas (« ») ni las simples
(‘ ’). |
Cuadro 2: operadores lógicos que utiliza Google
|
- Excluye términos de la búsqueda; equivale al
operador NOT |
“..” Busca la frase exacta |
OR Busca cualquiera de los términos |
+ Incluye términos superfluos en la búsqueda (véase
el apartado b) |
En general, cuando proceda a una búsqueda no utilice una sola palabra,
añada todos los términos conexos que considere necesarios para acotar los
resultados lo más posible al contexto de interés (de este modo evitará obtener páginas
irrelevantes). Escríbalos de corrido en el casillero en blanco dejando un
espacio entre sí. También puede realizar su búsqueda situándose de antemano en
la categoría específica de Salud (http://directory.google.com/Top/World/Espa%C3%B1ol/Salud/)
o de Ciencia y tecnología (http://directory.google.com/Top/World/Espa%C3%B1ol/Ciencia_y_tecnolog%C3%ADa/).
En Google, ciertas artimañas
de búsqueda pueden ser de enorme utilidad a la hora de mejorar los resultados.
Veamos algunas:
(Atención: las comillas latinas [«»] que usaremos a
continuación son un recurso tipográfico y no forman parte de la estrategia de
búsqueda indicada. Véase además el cuadro 2.)
a) Búsqueda de palabras
extranjeras en páginas de idioma español
Con mucha frecuencia el traductor al español querrá saber si existe una
traducción de una voz o frase extranjeras dadas a su idioma. En las páginas en
español que contienen la expresión inglesa «genetic imprinting», por ejemplo,
hay bastantes posibilidades de encontrar una traducción de la misma al español.
La manera más sencilla de hacer esto es lanzar una búsqueda de la voz o
expresión extranjera eligiendo la opción «buscar sólo en páginas en español» de
la interfaz castellana de Google (http://www.google.com/search?hl=es&ie=ISO-8859-1&q=&btnG=B%FAsqueda+en+Google&lr=).
Otra forma de hacer esto es mediante el formulario de búsqueda avanzada (http://www.google.com/advanced_search?hl=es) donde, tras especificar la palabra o frase
deseada en los casilleros correspondientes (por ejemplo, en el casillero de
«con todas las palabras» o de «con la frase exacta»), se debe seleccionar la
lengua en la opción «idioma», en este caso el español.
b) Inclusión de términos
superfluos
Un dato que es preciso saber es que Google no toma en consideración las
palabras y caracteres de aparición frecuente, como «en» o «la» o «con» ni
tampoco las letras o dígitos sueltos (pero sí los números romanos y signos
tales como los guiones, las barras oblicuas, los puntos, los signos igual y los
apóstrofos), porque éstos suelen ralentizar la búsqueda y no mejoran los
resultados. No obstante, si el traductor los considera imprescindibles para
obtener lo que busca puede añadirlos colocando un signo más (+) pegado a cada
elemento superfluo, pero dejando un espacio precedente, por ejemplo: si
necesita buscar la expresión «pacientes con sida», Google buscará por
«pacientes» y «sida» y arrojará resultados del tipo «pacientes de sida»,
«pacientes VIH/SIDA» y «pacientes con sida». Si desea mejorar la búsqueda de
modo de obtener páginas que contengan la expresión «pacientes con sida» debe
colocar un signo más (+) delante de «con» (pacientes +con sida) o entrecomillar
la frase utilizando comillas inglesas, no latinas (es decir, “pacientes con
sida”). Nótese que con la primera estrategia se obtienen muchas más páginas,
puesto que también aparecerán resultados del tipo «pacientes con infección por VIH/SIDA».34
c) Mayúsculas, minúsculas,
comodines, acentos, diéresis y eñes
Google tampoco diferencia entre mayúsculas y minúsculas, por lo tanto,
una búsqueda por “pacientes con sida”, ”Pacientes con sida” o ”Pacientes Con
Sida” arrojará los mismos resultados; no obstante, como Google busca
exactamente los caracteres especificados, si Ud. escribió «sid» sólo obtendrá
páginas donde figuren las expresiones «sid», «Sid» o «SID», pero no «sida» ni tampoco «sidoso» ni ninguna
otra palabra derivada. Por este motivo, Google no reconoce los comodines; una
búsqueda de la palabra «calle*» no devolverá páginas que contengan «callejero»
ni «callejón» ni «calles».
Las interfaces nacionales de Google (ej.: http://www.google.com.ar, http://www.google.fr) o las de idiomas
distintos del inglés, entre ellos el español (http://www.google.com/search?hl=es&ie=ISO-8859-1&q=&btnG=B%FAsqueda+en+Google&lr=), tampoco permiten distinguir los acentos
diacríticos, las diéresis ni la letra eñe. Una búsqueda por la palabra
«cardíaco» en esta última interfaz arrojará páginas que contengan las grafías
«cardíaco» y «cardiaco» (69 200 páginas el 7 de septiembre del 2002), igual que
si hubiera buscado por «cardíaco cardiaco». Para distinguir ambas grafías hay
que valerse del signo más (+cardíaco). Lo mismo se aplica a la diéresis y a la
letra eñe: en estas interfaces, Google no arrojará resultados que contengan la
palabra «caña» a menos que Ud. le coloque un signo más
delante («+caña»).26 Curiosamente, la interfaz internacional de
Google ( http://www.google.com) sí distingue estos caracteres, lo que
permite prescindir de este signo.
(Si desea información acerca de cómo escribir caracteres no ingleses
con un teclado inglés u otro teclado, visite la página siguiente: http://www.starr.net/is/type/kbh.html
)
d) Búsqueda de
palabras clave en archivos específicos: el operador «filetype:»
Supongamos que Ud. desea encontrar información sobre la expresión
exacta «genomic imprinting». Numerosos artículos están en formato pdf y, aunque no son tan abundantes
como los archivos html, muchas
veces contienen información de gran calidad y en algunos casos representan la
versión definitiva del artículo que se publica, que no está disponible de otra
manera.35, 36 Si después de lanzar una búsqueda clásica por “genomic imprinting” obtiene
demasiados resultados (6.810 páginas a 7.9.2002) o estos no le convencen, haga
uso del operador «filetype» para restringir la búsqueda
a los archivos de formato «pdf», verá como el número de páginas se reduce
considerablemente sin que mengüe necesariamente su calidad
(801 páginas el 7 de septiembre del 2002).37
Para ello debe escribir en el casillero sencillo que aparece en la ilustración
lo siguiente: “genomic imprinting” filetype:pdf.
Este operador no sirve para encontrar imágenes (jpg, gif, jpeg, png) en el dominio web; en Google, las imágenes se buscan en el dominio images mencionado anteriormente, sin
especificar subíndices de ninguna clase.
(Otra manera de buscar
archivos pdf es a través del programa Search Adobe PDF online http://searchpdf.adobe.com/)
e) Búsqueda de palabras clave en los url:
el operador «inurl:».
Idénticos resultados a los anteriores se obtienen con el operador
«inurl» al teclear «“genomic imprinting” inurl:pdf». La ventaja de este último operador es que permite
buscar en el propio URL las palabras clave asociadas al contexto de interés. Tal
sería el caso si, por ejemplo, deseáramos encontrar archivos sobre «genomic
imprinting» vinculados al fenómeno de envejecimiento («ageing»); podríamos
escribir en el casillero: “genomic imprinting” inurl:ageing para que Google
mostrara únicamente las páginas cuyo url
incluyera la palabra «ageing» (puede ser en una carpeta o en un archivo) y en
cuyo contenido figurara la expresión entrecomillada, es decir, “genomic
imprinting”. Este operador es, además, muy útil a la hora de hallar glosarios
especializados, por ejemplo, tecleando: «“genomic imprinting” inurl:glossary»
obtendrá 16 páginas (a 7 de septiembre del 2002), aunque desgraciadamente
ninguna si teclea: «“genomic imprinting” inurl:glosario» (en la misma fecha);
en este caso, amplíe la búsqueda a «”genomic imprinting” glosario» (6 páginas a
7 de septiembre del 2002). Google puede buscar automáticamente los glosarios
vinculados a una voz o expresión mediante la interfaz http://labs1.google.com/glossary,
pero con esta opción a veces se obtienen menos resultados (en este caso
concreto, 2 páginas, y en inglés, en la citada fecha).
f) Restricción de dominio: el operador «site:».
En Google también se puede restringir la búsqueda a
sitios web de ciertos países o de una categoría en especial (enseñanza,
comercio, etc.) con sólo teclear en el casillero las palabras que desea
encontrar, seguidas por el operador «site:» y el nombre del dominio de alto
nivel genérico o geográfico correspondiente; por ejemplo, supongamos que Ud.
desea buscar páginas argentinas en que aparezcan cualesquiera palabras
siguientes: transfusión, sanguínea y sida; entonces deberá escribir en el
casillero: «transfusión sanguínea sida site:ar» (v. en la tabla 2 el registro
parcial de dominios de alto nivel).
Este operador es particularmente útil cuando se quiere comparar el uso
de expresiones o voces en los países hispanohablantes y cuando se desea
encontrar fuentes de información relativamente fidedignas. A tal efecto,
conviene recordar que los sitios más fiables para encontrar información de
carácter científico son en general los destinados a la enseñanza superior o
terciaria. En general estos sitios pertenecen a la categoría .edu. No faltan
universidades que ponen a disposición del internauta revistas electrónicas de
contenido muchas veces gratuito (véase el apartado «La Internet profunda»),
aunque está claro que también existe información fiable en sitios .com y .org
(véase el anexo Ciberguía de enlaces).
Si desea buscar la expresión «transfusión sanguínea» en sitios .edu debe
teclear «“transfusión sanguínea” site:edu». En algunos países
hispanoamericanos, como la Argentina y Colombia, las universidades suelen
llevar en su url el identificador
geográfico respectivo (edu.ar, edu.co). En este caso, la estrategia de búsqueda
debe ser, por ejemplo, «”transfusión sanguínea site:edu.ar”». Consúltese a tal
efecto el cuadro 3 y la reglamentación nacional respectiva de los Organismos de
registros de países iberoamericanos en Dominiuris.com (http://www.dominiuris.com/fuentes/index.htm).
Otra ventaja de este operador es la posibilidad de realizar una
búsqueda por palabras clave en un sitio web específico, indicando el url que corresponde; por ejemplo, si
desea encontrar la palabra «homing» en nuestro sitio web http://www.medtrad.org, debe escribir en el
casillero «site:www.medtrad.org homing». Ello lo conducirá a las entradas
homónimas del medtradiario o de la Panace@ respectivos (http://www.medtrad.org/Medtradiario/Medtradiario01.PDF).
No obstante, este operador no funciona con los url ubicados en lo que más adelante denominamos «la Internet
profunda» (the Invisible Web).
Los ingenieros de Google han ideado una barra de herramientas (Google
Toolbar) que realiza esto de forma automática. Esta barra se consigue de forma
gratuita en la red (http://toolbar.google.com)
y una vez instalada, se puede buscar dentro de un sitio web determinado la voz
en cuestión, en nuestro caso «homing», colocándola en el casillero vacío de la
izquierda, tras pulsar la tecla «buscar sitio». Si No es posible instalarla por
problemas de incompatibilidad con el navegador utilizado, puede utilizarse la
estrategia anterior («site:www.medtrad.org homing»). Para más información sobre
la instalación de la barra de herramientas, véase http://www.google.com/intl/es/options.html;
también puede crear su barra personal en español.
g) Búsqueda de palabras clave en los títulos de archivos: el operador «intitle:».
Ahora supongamos que Ud. desea encontrar páginas en la web que lleven
por título «sida» y que contengan la expresión “transfusión
sanguínea” a continuación en el texto. Para ello debe
utilizar el operador «intitle:» tecleando en el casillero: “transfusión
sanguínea” intitle:aids. Nótese la diferencia de resultados
con la estrategia de búsqueda b).
h)
Vínculos que apuntan a un url dado:
el operador «link:».
Este operador permite conocer todas las páginas
que apuntan a un url dado. Por
ejemplo, el 7 de septiembre del 2002, 1860 páginas incluían un hipervínculo al url del conocido Eurodicautom (http://europa.eu.int/eurodicautom/login.jsp),
resultado obtenido tecleando en Google
link:http://europa.eu.int/eurodicautom/login.jsp). Por desgracia, este operador
sólo funciona con url; no sirve
en el caso de que quisiéramos conocer la cantidad de url que remiten a un nombre propio, una revista o un foro de
discusión.
i) Para el usuario que no esté familiarizado con los operadores
descritos anteriormente, Google ha diseñado una interfaz de búsqueda avanzada,
a la que se llega haciendo clic en la opción homónima (advanced search
en la interfaz en inglés). El formulario es muy fácil de
utilizar (http://www.google.com/advanced_search?hl=es).
Sea cual fuere la
estrategia de búsqueda elegida, los resultados en Google suelen aparecer de una
manera característica. Supongamos que deseamos encontrar el enlace que nos
conduce a la revista Panace@. Colocando este nombre en el casillero de
búsqueda sencilla aparecerá un resultado como éste:
1. Panace@ ISSN 1537-1964 Boletín de Medicina y ..
Panace@ ISSN 1537-1964 Boletín de
Medicina y Traducción. .. Panace@
(ISSN 1537-1964) — Boletín ..
www.tremedica.org/panacea.html - 10k - En caché - Páginas similares
Arriba de todo, en azul, aparece el título de la página web en cuestión y a continuación, en negro, un extracto del contenido de la página en que aparece la palabra clave resaltada en negrita, lo cual permite hacerse una idea rápida del contenido. Pulsando en el título ingresará en la página de nuestra revista en nuestro sitio web (http://www.medtrad.org). La opción en caché (cached) le permite al usuario poder acceder a una página indexada, incluso si el servidor (hosting server) está ocupado o fuera de servicio en el momento en que intenta consultar la información, pues éste es el aspecto que tenía la página en el momento en que el robot procedió a su indexación, con lo cual se deduce que la información en caché puede estar desactualizada. Aun así, es una opción útil, pues cada término de la búsqueda aparece resaltado (highlighted) con un color diferente para poder localizarlo con rapidez en el texto.26 Para más información, véase la página «Interpretación de los resultados de Google» (http://www.google.com/intl/es/help/interpret.html).
Altavista
http://www.altavista.com/
Aunque Google es sin lugar a dudas más completo y rápido a la hora de
encontrar información, la sintaxis de búsqueda y las posibilidades de
consideración de acentos, comodines y mayúsculas de Altavista –un clásico entre
los buscadores– siguen siendo superiores a las de aquél. En efecto, al aceptar
comodines (steaming), Altavista
permite encontrar páginas con todas las variantes gráficas de un término o
expresión tales como «genomic imprinting» y su sinónimo «genetic imprinting» de
una sola vez, con tan solo teclear «gen* AND imprinting» en el casillero de
búsqueda avanzada correspondiente http://www.altavista.com/sites/search/adv?what=web
. La interfaz de búsqueda sencilla de este buscador permite asimismo encontrar
imágenes y vídeos relacionados con la palabra o expresión buscadas (para otros
operadores de búsqueda véase, además, http://help.altavista.com/adv_search/syntax
y el cuadro 1).
Si no ha podido localizar la información que busca ni con Google ni con
Altavista, inténtelo con este excelente buscador de AllTheWeb.com. Fue creado
en mayo de 1999 y en la actualidad dispone de un volumen de páginas indexadas
casi tan impresionante como el de Google y puede encontrar páginas web,
noticias, imágenes, vídeos y archivos en formato mp3s, pdf y ftp. 25 Si desea más información sobre
este buscador diríjase al siguiente sitio http://www.alltheweb.com/help/faqs/advanced.html
Aunque no es un buscador de la talla de Google, ni mucho menos, el
motor de búsqueda de la empresa Xrefer constituye una herramienta útil para
hallar definiciones de términos en una colección de enciclopedias, tesauros y
diccionarios electrónicos anglosajones. Por ejemplo, una búsqueda de la palabra
«homing» (http://www.xrefer.com/results.jsp?shelf=search+all&term=homing&Submit.x=17&Submit.y=14)
permite encontrar rápidamente las definiciones que proporcionan The American
Heritage® Dictionary of Idioms, The Oxford English Reference Dictionary
o The Macmillan Encyclopedia 2001, entre otras. Se trata de un servicio
gratuito, dado que Xrefer es apenas una pequeña muestra de la colección de 120
libros electrónicos que es capaz de ofrecer su hermano mayor, Xreferplus (http://www.xreferplus.com, http://www.xreferplus.com/allbooks.jsp
) y no guarda relación alguna con la editorial Macmillan, a pesar de contar con
varios de sus libros. No obstante, ambos Xrefer y Xreferplus serán de dudosa
ayuda al traductor que busque información sobre términos vinculados con la
medicina pues su colección de diccionarios médicos en línea es bastante escasa
(dispone, eso sí, de por lo menos estas tres fuentes de consulta: El Dictionary of Medicine de Peter Collin
Publishing, el Collins Dictionary of
Medicine y el Churchill Livingstone’s
Dictionary of Nursing), a juzgar por la ausencia de resultados que acaba de
arrojar (12.8.2002) una búsqueda de información acerca de la misma voz «homing»
en la esfera médica. Quien desee saber más acerca de las posibilidades que
ofrece este servicio puede visitar el siguiente sitio http://dlib.org/dlib/april02/hodgkin/04hodgkin.html
Buscadores
de información médica y científica
A semejanza de los buscadores de información general, existen asimismo
numerosos motores de búsqueda de información sanitaria disponibles de forma
gratuita en la red (véase, por ejemplo, la lista recensada en elmedico.net;
para ello haga un clic de ratón en la viñeta de «búsquedas» a la izquierda de
la pantalla http://www.elmedico.net/). Los mejores buscadores sanitarios brindan
acceso al Index Medicus (Medline), la
base de datos bibliográfica de la National
Library of Medicine (NLM) de EE.UU. que indexa citas (citations) y resúmenes (abstracts)
de alrededor de 4.500 revistas especializadas de medicina y ciencias afines
publicadas en EE.UU. y en otros 70 países, desde 1966 hasta la actualidad. Cada
semana se añaden nuevas citas y todas ellas llevan asignados el término MeSH y
las categorías de publicaciones del vocabulario supervisado de la NLM.
Desde este portal de la NLM se puede indagar de forma simultánea los
múltiples sistemas de búsquedas de la NLM, a saber: MEDLINE/PubMed (índice de
citas bibliográficas desde 1966 hasta la actualidad), OLDMEDLINE (índice de
citas bibliográficas de 1957 a 1965), LOCATORplus (registro catalogado de
libros, publicaciones en serie y otros recursos), MEDLINEplus Health Topics
(información sanitaria para el consumidor procedente del National Institute of
Health de EE.UU.), MEDLINEplus Drug Information (información sobre
especialidades farmacéuticas y genéricos), MEDLINEplus Medical Encyclopedia (véase
a continuación MEDLINEplus), DIRLINE (directorio de organismos sanitarios),
AIDS Meetings (resúmenes de reuniones sobre el SIDA), Health Services Research
Meetings, Space Life Sciences Meetings y HSRProj (otros resúmenes de reuniones,
respectivamente).
Es un portal pensado para el bibliotecario, el investigador, el
paciente, el estudiante o el médico y otros profesionales de la salud que no
estén familiarizados con los recursos en línea de la NLM y que, por
consiguiente, no saben adónde dirigirse en busca de información. Dispone de
acceso al antiguo Medline (OldMedline) que contiene citas de artículos de
revistas internacionales del ámbito de la medicina, la investigación preclínica
y las ciencias paramédicas publicados desde 1960 hasta 1965 (del Cumulated Index Medicus) y desde 1957
hasta 1959 (del Current List of Medical
Literature).
La base de datos de Pubmed de la NLM da acceso tanto al Index Medicus (Medline) como a otras
citas que se alejan de los tópicos médicos habituales (por ejemplo, artículos
sobre tectónica de placas o de astrofísica) procedentes de algunas revistas de
Medline, en general de ciencia o de química; también permite consultar citas de
fechas anteriores al momento en que una revista comenzó a ser indexada en
Medline y algunas revistas adicionales de las ciencias biológicas en sentido
amplio (life sciences) que envían un
texto completo al PubMedCentral™ y que son objeto de una revisión cualitativa
por parte de la NLM.
Por intermedio de este sitio
se pueden consultar además los Medical Subject Headings o MeSH y sus
definiciones en inglés (el vocabulario supervisado de la NLM, http://www.nlm.nih.gov/mesh/meshhome.html, http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/meshbrowser.cgi
), así como el índice completo de revistas indexadas en MEDLINE (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/journals/loftext_noprov.html
). En cuanto a los MeSH, existen asimismo versiones bilingües y trilingües disponibles de
forma gratuita en línea: a) versión en inglés-francés/francés-inglés en http://dicdoc.kb.inserm.fr:2010/BASIS/langage/fqmb/m2002ra/SAC?T=t&F=DFV&C=a*
; b) versión en inglés-español-portugués
en http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm (nuestro colega, Fernando Navarro,
nos advierte que con estos DeCS hay que tener cuidado, pues existen disparates de
antología).
También dispone de una vasta de colección de libros en formato
electrónico disponibles de forma gratuita (para consultarlos hay que colocar el
cursor del ratón y hacer un clic en la viñeta correspondiente http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?db=Books )
La Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., a través de su portal
MEDLINEplus, ha puesto al servicio del público en general información sanitaria
procedente de la misma biblioteca así como de los Institutos Nacionales de
Salud de EE.UU. y de otras fuentes. Cubre más de 500 tópicos en materia de
salud, una enciclopedia médica con una amplia colección de imágenes y unos
4.000 artículos sobre enfermedades, ensayos, síntomas, lesiones e
intervenciones quirúrgicas, así como dos fuentes de referencia a más de 9.000
medicamentos de venta libre y con receta. Carece de publicidad y se actualiza a
diario. Brinda básicamente información al consumidor.